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Rediseñar sin tirar por la borda lo que ya funciona
El mayor riesgo de un rediseño no es que quede feo: es perder el posicionamiento que tanto costó conseguir. He visto webs que tras el rediseño desaparecieron de Google durante meses por no migrar bien las URLs.
Señales
Cuándo toca rediseñar de verdad
No siempre hace falta. Estas son las señales que sí lo justifican.
En el móvil se ve mal
Si hay que hacer zoom para leer o los botones son imposibles de pulsar, estás perdiendo a la mayoría de tus visitas.
Tarda una eternidad en cargar
Más de tres segundos y buena parte de la gente se va. Además, la velocidad es un factor de posicionamiento declarado.
No puedes cambiar nada tú
Si para actualizar un teléfono tienes que llamar a alguien, la web está desactualizada por diseño.
Entra gente pero nadie escribe
Tienes visitas pero no contactos. Ese es un problema de estructura y mensaje, no de estética.
Ya no representa lo que eres
El negocio ha evolucionado y la web se quedó contando lo que hacías hace cinco años.
Da inseguridad
Sin certificado, con avisos del navegador o con un aspecto de 2012. La confianza se pierde en el primer segundo.
Lo crítico
Cómo se rediseña sin perder posicionamiento
Esta es la parte que casi nadie explica y donde más proyectos se estropean.
Saber qué tienes antes de tocar
Se listan todas las URLs actuales, cuáles reciben visitas y cuáles tienen enlaces externos. Sin este mapa, la migración es a ciegas.
Cada URL antigua a su equivalente
Redirecciones 301 una a una. Mandarlo todo a la portada es el error clásico que hunde el posicionamiento.
Conservar lo que ya posiciona
Si una página trae visitas, se mantiene su contenido y se mejora. Reescribirlo entero por gusto estético es tirar activos.
Controlar las semanas siguientes
Tras publicar, se vigilan errores de rastreo y posiciones en Search Console para corregir rápido cualquier caída.
Alternativa
A veces no hace falta rediseñar entero
Auditoría primero
Antes de proponer un rediseño completo, analizo si el problema se resuelve con cambios puntuales. Sale mucho más barato.
Rediseño por fases
Empezar por las páginas que más importan y avanzar por etapas. Reparte el coste y reduce el riesgo.
Solo la capa visual
Si la base técnica es sana, a veces basta con renovar el diseño manteniendo la estructura y las URLs.
Rehacer de cero
Cuando la base es tan antigua que arreglarla cuesta más que empezar. Entonces lo digo claramente.
Escríbeme con la dirección de tu web actual y te doy una primera valoración honesta de qué necesita, sin compromiso.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre el rediseño
¿Voy a perder posiciones en Google?
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Es el riesgo real de cualquier rediseño y por eso se trabaja con un plan de migración: inventario de URLs, redirecciones 301 una a una y vigilancia posterior en Search Console. Bien hecho, lo normal es una pequeña oscilación de unas semanas y luego recuperación, a menudo mejorando por la ganancia de velocidad.
¿Puedo mantener mi dominio y mi correo?
+
Sí. El dominio se mantiene siempre y el correo no se toca salvo que quieras cambiarlo. Son sistemas independientes de la web.
¿Mi web estará caída durante el proceso?
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No. Se trabaja en un entorno aparte y el cambio se hace cuando la nueva está lista y probada. El corte real es de minutos.
¿Se pueden conservar los contenidos del blog?
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Sí, y suele ser muy recomendable si generan visitas. Se migran manteniendo sus URLs o con redirecciones si cambia la estructura.
¿Cuánto tarda un rediseño?
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Suele ser algo más rápido que una web desde cero, porque ya existe el contenido, pero la migración añade trabajo técnico. En general, entre tres y seis semanas según el tamaño del sitio actual.
¿Cuántos años tiene tu web actual?
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